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<journal-title><![CDATA[Observatorio (OBS*)]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La fotografía y el texto en la construcción del framing de la Primavera Árabe: un análisis del cubrimiento y tratamiento informativo de la prensa de referencia Colombiana, en 2011]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Photography and Text in the Framing Construction of the Arab Spring: An Analysis of the 2011 Colombian Press' Media Coverage]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[2011 would be remembered as a year packed with protests and world outrage. Images of squares filled with protesters were seen around the world. Since then, this pattern of social demonstration has been happening without interruption. This academic paper analyzes how the Colombian print media covered the Arab Spring. Specifically, this research examines how two Colombian newspapers, El Tiempo and El Espectador, framed the Arab Spring, as starting points of protests. To do this, this research applied a qualitative-quantitative content analysis matrix to the sample. This exploration was complemented by a semiotic analysis of the photographs in order to identify the framing process of these newspapers when covering the Arab protests.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p><b>La fotograf&iacute;a y el texto en la construcci&oacute;n del <i>framing</i> de la Primavera &Aacute;rabe: un an&aacute;lisis del cubrimiento y tratamiento informativo de la prensa de referencia Colombiana, en 2011.</b></p>     <p><b>Photography and Text in the Framing Construction of the Arab Spring: An Analysis of the 2011 Colombian Press&rsquo;&nbsp;Media Coverage</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Ana Mar&iacute;a C&oacute;rdoba Hern&aacute;ndez (PhD)*</b><sup><a href="#1">1</a></sup><a name="top1"></a></p>     <p>* Profesora e investigadora en Universidad de La Sabana, Campus Universitario Puente del Com&uacute;n, Km. 7, Autopista Norte de Bogot&aacute; Ch&iacute;a, Cundinamarca 000000 Colombia. (<a href="mailto:ana.cordoba@unisabana.edu.co">ana.cordoba@unisabana.edu.co</a>)</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>RESUMEN</b></p>     <p>2011 se recordar&aacute; como el a&ntilde;o de las protestas y de la indignaci&oacute;n mundial. Las im&aacute;genes de plazas repletas de manifestantes dieron la vuelta al mundo. Desde entonces, este patr&oacute;n de protesta social se repite de modo ininterrumpido. Este trabajo analiza el cubrimiento que se hizo de este fen&oacute;meno desde la prensa escrita, tomando como punto de referencia, el tratamiento que hicieron los diarios <i>El Tiempo </i>y <i>El Espectador</i>, de Colombia, a las informaciones sobre la Primavera &Aacute;rabe, la cuna de las revueltas. Para ello, se aplic&oacute; una matriz de an&aacute;lisis de contenido cuantitativo y cualitativo a la muestra seleccionada, que se complement&oacute; con un an&aacute;lisis semi&oacute;tico de las fotograf&iacute;as, para identificar el <i>framing</i> que hicieron los diarios del fen&oacute;meno y si sirvieron de altavoces a las manifestaciones.</p>     <p><b>Palabras clave:</b> Primavera &Aacute;rabe, El Tiempo y El Espectador, An&aacute;lisis de contenido, An&aacute;lisis semi&oacute;tico, Framing</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>ABSTRACT</b></p>     <p>2011 would be remembered as a year packed with protests and world outrage. Images of squares filled with protesters were seen around the world. Since then, this pattern of social demonstration has been happening without interruption. This academic paper analyzes how the Colombian print media covered the Arab Spring. Specifically, this research examines how two Colombian newspapers, <i>El Tiempo</i> and <i>El Espectador</i>, framed the Arab Spring, as starting points of protests. To do this, this research applied a qualitative-quantitative content analysis matrix to the sample. This exploration was complemented by a semiotic analysis of the photographs in order to identify the framing process of these newspapers when covering the Arab protests.&nbsp;&nbsp;</p>     <p><b>Keywords</b>: Arab Spring, El Tiempo and El Espectador, Content analysis, Semiotic Analysis, Framing</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Introducci&oacute;n</b></p>     <p>2011 fue un a&ntilde;o plagado de protestas en el mundo entero. Desde Oriente Medio hasta Suram&eacute;rica, la chispa de la insatisfacci&oacute;n, encendi&oacute; a los ciudadanos que exigieron al un&iacute;sono cambios en las estructuras administrativas y en las condiciones de vida. En el mundo &aacute;rabe, el &eacute;xito de las manifestaciones se materializ&oacute;, en algunos casos, en el fin de dictaduras de m&aacute;s de dos y tres d&eacute;cadas en el poder; en otros, se lograron acuerdos con los estados; y algunos m&aacute;s, desembocaron en guerras civiles con enfrentamientos directos entre los gobiernos y la poblaci&oacute;n civil.</p>     <p>Todo empez&oacute; el 17 de diciembre de 2010, en una peque&ntilde;a ciudad tunecina (Sidi Buzid). Mohamed Bouazizi, un humilde vendedor de frutas de 26 a&ntilde;os, se prendi&oacute; fuego en frente de un edificio del gobierno, como una salida desesperada de protesta en contra del sistema, por los atropellos que &eacute;l y sus compa&ntilde;eros sufr&iacute;an a manos de las autoridades (Castells, 2012).</p>     <p>Bouazizi encendi&oacute; la chispa de las revueltas que se propagar&iacute;an por una quincena de los 22 pa&iacute;ses que conforman el Mundo &Aacute;rabe. Mientras que otros gobiernos ve&iacute;an en la revoluci&oacute;n tunecina una amenaza a sus ambiciones de poder, los ciudadanos la ve&iacute;an como una oportunidad real de cambio. La falta de democracia, las dif&iacute;ciles condiciones econ&oacute;micas, la falta de oportunidades para surgir y la violaci&oacute;n a los derechos humanos por parte de los Estados, facilitaron la explosi&oacute;n de las revueltas (Alvarez-Ossorio, 2013).</p>     <p>Gracias a Internet, lo que ocurr&iacute;a con un grupo de tunecinos lo viv&iacute;an en simult&aacute;neo, j&oacute;venes de otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n como Egipto, Libia o Siria, que encontraban elementos y reivindicaciones comunes con sus &ldquo;hermanos&rdquo; y ve&iacute;an, en el caso de T&uacute;nez, un modelo a seguir. Los pa&iacute;ses &aacute;rabes, fueron un ejemplo para todos los pueblos que anhelaban cambios. Sus acciones se convirtieron en una demostraci&oacute;n del poder de movilizaci&oacute;n de las redes sociales y en un aliciente para todos.</p>     <p>El objetivo de este trabajo es analizar el <i>framing</i> que utilizaron los dos peri&oacute;dicos nacionales de referencia en Colombia: <i>El Tiempo</i> y <i>El Espectador</i>, al mostrar la Primavera &Aacute;rabe, tanto en sus p&aacute;ginas informativas, como de opini&oacute;n. Como se ver&aacute; en la metodolog&iacute;a, algunas variables de la matriz de an&aacute;lisis fueron cuantitativas y se centraron en la cantidad de piezas period&iacute;sticas, las fuentes de informaci&oacute;n o el tipo de texto. Otras, cualitativas, giran en torno a los adjetivos que utilizaron los diarios para referirse a los actores principales y las referencias directas a otros estados, para comprobar si se hizo distinci&oacute;n entre los contextos y el desarrollo de las movilizaciones en cada pa&iacute;s.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como complemento al an&aacute;lisis de los textos, se realiz&oacute; un seguimiento semi&oacute;tico a la fotograf&iacute;a, para comprobar si el encuadre dado por los diarios, que se percibe en la selecci&oacute;n de im&aacute;genes, los planos, los objetos destacados y otros detalles, coincide o no con el discurso del texto y c&oacute;mo se refuerza &eacute;ste, a trav&eacute;s del componente gráfico.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Objetivo</b></p>     <p>Para delimitar el <i>framing </i>que recib&iacute;a la informaci&oacute;n en los peri&oacute;dicos era necesario tener en cuenta diversos factores y por eso se pens&oacute; en el dise&ntilde;o de una matriz de an&aacute;lisis de contenido que mezclara variables cualitativas y cuantitativas como se ver&aacute; en el apartado dedicado a la metodolog&iacute;a. Se trataba de indagar en todos los elementos que pudieran dar datos, tanto en los textos, como en las fotograf&iacute;as, del marco en el que se encuadraba la informaci&oacute;n.</p>     <p>Desde los textos, se logr&oacute; comparar la agenda de los medios con el desarrollo cronol&oacute;gico de los acontecimientos para ver si exist&iacute;an &lsquo;silencios&rsquo; importantes en el cubrimiento y cu&aacute;les pa&iacute;ses eran los protagonistas de la informaci&oacute;n por encima de otros. A la vez, se identificaron los hechos &ldquo;noticiables&rdquo; para cada diario y con qu&eacute; periodicidad se cubrieron. En este sentido, la extensi&oacute;n y el tipo de art&iacute;culo permiti&oacute; hacerse una idea de las prioridades del medio y la relevancia que daban a la informaci&oacute;n.</p>     <p>Con la revisi&oacute;n pormenorizada de los textos, se analizaron los adjetivos y matices m&aacute;s empleados por los diarios para referirse a los protagonistas de los acontecimientos: manifestantes, gobiernos, pa&iacute;ses y otros actores. Fue interesante comparar si los peri&oacute;dicos hac&iacute;an distinci&oacute;n a la hora de informar sobre los pa&iacute;ses d&oacute;nde se dieron las revueltas, en t&eacute;rminos de contexto social, econ&oacute;mico o pol&iacute;tico y de las caracter&iacute;sticas de las acciones en cada lugar.</p>     <p>Sin embargo, sin el an&aacute;lisis de las im&aacute;genes que acompa&ntilde;aron los escritos, el estudio hubiera quedado incompleto. Como se explicar&aacute;, las fotograf&iacute;as se revisaron desde el punto de vista sint&aacute;ctico, sem&aacute;ntico y de contexto, lo que ayud&oacute; a establecer la coherencia que guardaban con los textos y si el <i>framing</i> que se percib&iacute;a en ellos se trasladaba o fortalec&iacute;a con el tratamiento de la imagen.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Metodolog&iacute;a</b></p>     <p>Para seleccionar la muestra de an&aacute;lisis se revisaron todas las ediciones impresas de <i>El Tiempo</i> y <i>El Espectador</i> buscando informaciones sobre la Primavera &Aacute;rabe, desde el 15 de diciembre de 2010, dos d&iacute;as antes de que iniciaran las manifestaciones en T&uacute;nez, hasta la misma fecha del a&ntilde;o siguiente, para cubrir todo 2011. En total, resultaron 267 piezas: noticias, art&iacute;culos de opini&oacute;n, especiales, caricaturas y editoriales, entre otros.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una vez recopilada la muestra, se dise&ntilde;&oacute; una matriz de an&aacute;lisis de contenido para aplicar a los textos y otra para hacer el an&aacute;lisis semi&oacute;tico de la fotograf&iacute;a.&nbsp;</p>     <p>El acercamiento a las variables cuantitativas de los textos se hizo desde el programa estad&iacute;stico <i>IBM SPSS Statistics</i>, en el que se volc&oacute; informaci&oacute;n de cada pieza period&iacute;stica, para hacer distintos cruces de variables, seg&uacute;n se ve en esta tabla:</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="t1"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08t1.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>Paralelamente, los datos cualitativos como la fecha, el titular y los adjetivos empleados por los diarios, se registraron en otra base de datos, ya que este programa estad&iacute;stico no permite, en su interface, el uso de texto escrito y se seleccionaron las 196 fotos que acompa&ntilde;aron estos textos.</p>     <p>Previo al estudio semi&oacute;tico de la fotograf&iacute;a, se extrajeron datos b&aacute;sicos de cada una de ellas, como: la fecha, el peri&oacute;dico, el titular, si es una foto de primera p&aacute;gina y la fuente de la fotograf&iacute;a. Aunque puedan parecer ajenos al encuadre espec&iacute;fico de la protesta, fueron &uacute;tiles en t&eacute;rminos cuantitativos, al entrar en relaci&oacute;n con otras variables cualitativas.</p>     <p>En el dise&ntilde;o del instrumento empleado para el an&aacute;lisis semi&oacute;tico, se tuvo en cuenta la propuesta realizada por Rose (2007) en su libro: <i>Visual Methodologies</i>, que resulta muy &uacute;til para este tipo de trabajos, porque incluye la lectura del Pie de Foto y las fuentes de la fotograf&iacute;a, como elementos que aportan un sentido a lo que quiere mostrar quien publica la imagen.</p>     <p>En esta misma obra, Rose defiende que hay tres tipos de signos: los &iacute;conos, el &iacute;ndice y el s&iacute;mbolo, cuya diferencia radica en c&oacute;mo se entiende la relaci&oacute;n entre significante y significado. El &iacute;cono, busca una representaci&oacute;n exacta del significante; en el &iacute;ndice, el significado y el significante son inherentes y su concepto est&aacute; definido por el contexto cultural y finalmente, los signos simb&oacute;licos que surgen de una relaci&oacute;n convencional entre el significante y el significado (Rose, 2007)<sup><a href="#2">2</a></sup><a name="top2"></a>.</p>     <p>Parte de estos conceptos, se retomaron en la matriz que se aplic&oacute;, pero, la propuesta metodol&oacute;gica que se encontr&oacute; m&aacute;s acorde con este estudio fue la de Erwin Panofsky que plantea un triple nivel para el an&aacute;lisis semi&oacute;tico de las im&aacute;genes: el pre-iconográfico, el iconográfico y el iconol&oacute;gico (1998)<sup><a href="#3">3</a></sup><a name="top3"></a>.</p>     <p>Seg&uacute;n Panofsky (1998), el an&aacute;lisis pre-iconográfico es una descripci&oacute;n en t&eacute;rminos de l&iacute;neas, colores y vol&uacute;menes, que saltan a la vista. La significaci&oacute;n primaria y sint&aacute;ctica donde se identifican las formas puras de los objetos y los seres humanos. Lo que Barthes llamaba el nivel denotativo (1995). Aqu&iacute; se describen las dimensiones b&aacute;sicas de la fotograf&iacute;a como puede ser el plano, la cantidad de personas que aparecen en ella y el enfoque de la foto (si es sobre las personas o sobre los objetos).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el segundo nivel, el iconográfico, Vilches defiende que cabe algo de abstracci&oacute;n, porque es aqu&iacute; donde se encuentran &ldquo;las verdaderas marcas de reconocimiento o huellas [&hellip;] de interpretaci&oacute;n de los posibles significados del laberinto sem&aacute;ntico de la imagen&rdquo;&nbsp;(1987, p&aacute;g. 84). Este an&aacute;lisis pretende descifrar el contenido simb&oacute;lico de los elementos que se encuentran en la fotograf&iacute;a como: gestos, banderas, objetos, carteles o indumentaria de los protagonistas, todo lo que pueda llegar a tener un significado espec&iacute;fico.</p>     <p>Por &uacute;ltimo, el nivel iconol&oacute;gico, en el que se observa en conjunto la fotograf&iacute;a y el pie de foto para interpretarla con los datos que se recogieron en las dos etapas previas. Es d&oacute;nde se descubre cu&aacute;l es el significado de la imagen en uni&oacute;n con el escrito y se ponen en contexto todos esos significados iniciales y simb&oacute;licos frente a una realidad concreta, en este caso, las revueltas en el mundo &aacute;rabe. En este nivel se registraron: el texto del pie de foto; qu&eacute; tipo de situaci&oacute;n se presentaba; d&oacute;nde ocurr&iacute;a; c&oacute;mo se presentaban actores como el gobierno, las fuerzas armadas y los manifestantes; y qu&eacute; connotaci&oacute;n se puede inferir de los manifestantes de acuerdo a su edad y conformaci&oacute;n social. Por ejemplo, &iquest;se puede decir que es una protesta &lsquo;incluyente&rsquo;, por acoger toda clase de personas sin distinci&oacute;n de sexo, edad o estrato social?</p>     <p>Finalmente, la matriz de an&aacute;lisis estuvo conformada por las siguientes categor&iacute;as:</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="t2"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08t2.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p><b>An&aacute;lisis de los resultados</b></p>     <p><i>An&aacute;lisis de contenido</i></p>     <p><i>Resultados cuantitativos</i></p>     <p>De los 22 pa&iacute;ses de Oriente Medio y el Norte de &Aacute;frica que conocemos como Mundo &Aacute;rabe, s&oacute;lo 15 de ellos tuvieron protestas y revoluciones en 2011 (Primavera &Aacute;rabe). Sin embargo, en <i>El Tiempo</i> y <i>El Espectador</i>, sobre se cubrieron acontecimientos en 9 pa&iacute;ses distribuidos de la siguiente manera.</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="g1"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08g1.jpg">     
]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>Se evidencia que el pa&iacute;s con mayor cobertura en ambos diarios fue Egipto, con 110 art&iacute;culos en total, que representan el 41% de la muestra. Mientras que T&uacute;nez, cuna de la Primavera &Aacute;rabe, obtuvo tan solo 16 textos, el 6%. Antes de avanzar, es importante resaltar que para este trabajo se tomaron las noticias de Libia hasta el momento en que ingresaron las tropas de la OTAN y las de Siria, hasta que se convirti&oacute; en una guerra interna. A partir de ese momento, estos dos pa&iacute;ses presentan sendos conflictos que no se equiparan a las manifestaciones populares iniciales.</p>     <p>Como se ve en el gráfico anterior, en la columna &ldquo;otros&rdquo; se encuentran 45 art&iacute;culos que hacen referencia a cuatro pa&iacute;ses espec&iacute;ficos, que apenas aparecen en la muestra, o casos en los que se menciona el mundo &aacute;rabe en general, divididos de la siguiente forma:</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08i1.jpg"></p>     
<p>&nbsp;</p>     <p>Adicionalmente, si se quiere conocer la agenda medi&aacute;tica y la preponderancia que se dio a unos pa&iacute;ses sobre otros, basta mirar el tipo de art&iacute;culos que publicaron los peri&oacute;dicos, as&iacute;:</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="g2"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08g2.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>Se ve que Egipto no s&oacute;lo obtuvo mayor cantidad de piezas publicadas, sino el mayor n&uacute;mero de art&iacute;culos principales, con un total de 58 (52,7%) entre <i>El Tiempo</i> y <i>El Espectador</i>. Este pa&iacute;s tambi&eacute;n obtuvo mayor cobertura en art&iacute;culos secundarios, con un total de 33 piezas (30%). Mientras que Siria ocup&oacute; el primer lugar de la categor&iacute;a &ldquo;breves&rdquo; con 21 art&iacute;culos (51,8%).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta tendencia se mantuvo en las noticias que recibieron un espacio en la primera plana de los peri&oacute;dicos. Egipto, vuelve a ser protagonista con 23 textos, seguido a mucha distancia por Libia, con 4; T&uacute;nez, con 2 y Siria, con 1.</p>     <p>Hasta aqu&iacute; surge una primera reflexi&oacute;n en cuanto al inter&eacute;s medi&aacute;tico que caus&oacute; la ca&iacute;da de Hosni Mubarak, en Egipto, a juzgar por la cantidad de noticias en primeras p&aacute;ginas, en art&iacute;culos principales y por el n&uacute;mero de publicaciones en general. Curiosamente, T&uacute;nez, que fue la chispa que encendi&oacute; las revueltas de 2011, tuvo muy poca cobertura, especialmente si se le compara con Egipto y Libia, a pesar de haber tenido, como en estos casos, un cambio de gobierno.</p>     <p>Si se contrastan las informaciones publicadas sobre T&uacute;nez, con los hechos acaecidos en el pa&iacute;s, se perciben varios &ldquo;silencios&rdquo; importantes por parte de ambos diarios. Por ejemplo, en ninguno se menciona el momento en que el ej&eacute;rcito dio la espalda al gobierno de Ben Al&iacute;; &nbsp;los mensajes de Al Qaeda que sembraron dudas sobre la naturaleza y los objetivos de las manifestaciones; ni se hizo cubrimiento de las elecciones tras la ca&iacute;da del dictador, los primeros comicios libres luego de 55 a&ntilde;os (De Currea Lugo, 2012). Quiz&aacute;s por ser la primera pieza del domin&oacute;, los diarios no se percataron de la magnitud de estas protestas o no les resultaron tan atractivas como las noticias provenientes de Egipto.</p>     <p>Los vac&iacute;os cobran m&aacute;s relevancia si se miran m&aacute;s detenidamente los cuatro pa&iacute;ses que apenas mencionan: Bahr&eacute;in, Marruecos, Jordania, Argelia. Y qu&eacute; decir de los seis que ni aparecen en las p&aacute;ginas de los diarios: L&iacute;bano, Arabia Saudita, Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Om&aacute;n, Irak y Kuwait.</p>     <p>Es especialmente llamativo el caso de Bahr&eacute;in, que s&oacute;lo obtiene una noticia en <i>El Tiempo</i>, pese a ser el primer pa&iacute;s del Golfo P&eacute;rsico a d&oacute;nde saltaron las protestas, el 4 de febrero de 2011. En este reino, la convulsi&oacute;n pol&iacute;tica y social fue en aumento. Lo que inici&oacute; como una manifestaci&oacute;n de apoyo a sus hermanos egipcios en frente de la embajada de este pa&iacute;s, en Manama, se transform&oacute; en una lucha abierta de las mayor&iacute;as chi&iacute;es en contra de la monarqu&iacute;a sun&iacute; a causa del&nbsp; desempleo juvenil, los bajos salarios, la inflaci&oacute;n, los elevados costos de vivienda, las grandes zonas urbanas marginadas y las fallas en el sector salud (Mesa Delmonte, 2011).</p>     <p>Aprovechando que la atenci&oacute;n medi&aacute;tica internacional se volcaba especialmente en Libia, el gobierno tuvo carta blanca de Occidente para articular la represi&oacute;n de las protestas a cambio de su apoyo en la guerra contra Gadafi (Antentas, 2012). Seg&uacute;n el Informe de la <i>Bahrain Independent Commission of Inquiry</i>&nbsp;(2011), se multiplicaron las violaciones a los derechos humanos; las detenciones y las represiones de las protestas; as&iacute; como los atropellos al personal de salud que atend&iacute;a a los manifestantes, seg&uacute;n inform&oacute; <i>Physicians for Human Rights</i> (2011). Sin embargo, los diarios de referencia en Colombia no prestaron atenci&oacute;n a meses ininterrumpidos de protestas.</p>     <p>Indudablemente, los cuatro pa&iacute;ses con cambios de&nbsp; gobierno: T&uacute;nez, Egipto, Yemen y Libia, responden a m&aacute;s criterios de noticiabilidad o, al menos, de espectacularidad. Hubo varios elementos comunes en ellos, como: la convocatoria a elecciones (T&uacute;nez, Egipto), el llamado a asambleas constitucionales (incluso desde el gobierno en Siria), la reinvenci&oacute;n de las fuerzas pol&iacute;ticas y los procesos judiciales contra los dictadores (Ben Al&iacute;, Mubarak). Sin embargo, hay reivindicaciones socio econ&oacute;micas tanto o m&aacute;s importantes en las protestas en otros pa&iacute;ses a las que los diarios no prestaron atenci&oacute;n, como: los problemas de inequidad, desempleo, falta de justicia social, carest&iacute;a de alimentos, en otras palabras, la agenda de la igualdad y la inclusi&oacute;n social (De Currea Lugo, 2012).</p>     <p>Junto con la agenda de los medios, la elecci&oacute;n de unos pa&iacute;ses por encima de otros y la periodicidad de las publicaciones sobre ellos, los datos de autor&iacute;a de los textos tambi&eacute;n arrojan luces sobre el tratamiento que se dio a los mismos. Aqu&iacute; est&aacute; la distribuci&oacute;n:</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="g3"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08g3.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estas cifras permiten inferir c&oacute;mo trabaj&oacute; el medio la informaci&oacute;n recopilada por diversas v&iacute;as. Lo primero que salta a la vista, por ser lo m&aacute;s llamativo, es el uso de agencias de noticias que tuvo <i>El Tiempo</i>, 68 art&iacute;culos (25,4% del total de la muestra), sobre <i>El Espectador</i> donde los textos provenientes exclusivamente de agencias ascienden a 12, el 4,4%.</p>     <p>Si bien es cierto que <i>El Tiempo</i> cont&oacute; con m&aacute;s corresponsales internacionales que doblaron holgadamente los textos de <i>El Espectador</i>, 26 contra 12, este &uacute;ltimo se lleva el premio en tratamiento de la informaci&oacute;n desde las filas de sus propios redactores, 56 art&iacute;culos, contra 39 de su competencia.</p>     <p>Finalmente, <i>El Espectador</i> va a la delantera en cuanto a art&iacute;culos de opini&oacute;n y el recurso a an&aacute;lisis de otros medios, concretamente, se encontraron varias colaboraciones del <i>New York Times</i> con reportajes y an&aacute;lisis especiales, algo que rara vez presenta <i>El Tiempo</i>. Pareciera que el peri&oacute;dico quisiera dar a sus lectores an&aacute;lisis m&aacute;s elaborados y opini&oacute;n de expertos en la materia.</p>     <p><i>Resultados cualitativos</i></p>     <p>El apartado anterior permit&iacute;a un acercamiento al <i>framing</i> de los diarios desde la selecci&oacute;n de la informaci&oacute;n y las fuentes de los textos, pero para conocer en detalle el enfoque que se da a los protagonistas hay que adentrarse en los textos y mirar con atenci&oacute;n los adjetivos, expresiones y calificativos con que el medio se refiere a los diferentes actores de la Primavera &Aacute;rabe: gobiernos, pa&iacute;ses, manifestantes, presidentes, fuerzas militares, comunidad internacional, etc.</p>     <p>Para facilitar la comprensi&oacute;n de esta categor&iacute;a de la matriz denominada &ldquo;adjetivos empleados&rdquo; se han extra&iacute;do algunos ejemplos de palabras o frases textuales de los peri&oacute;dicos y se agruparon en grupos para ver la forma como se refieren a los mandatarios &aacute;rabes, a los manifestantes o a los pa&iacute;ses en general. Esta primera tabla muestra algunos ejemplos del tratamiento que se dio a los mandatarios en cada peri&oacute;dico.</p>      <p>&nbsp;</p> <a name="t3"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08t3.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>Como se ve, el discurso no var&iacute;a mucho de un medio a otro. En el caso de Hosni Mubarak, ambos diarios presentan sus caracter&iacute;sticas negativas, como dictador Egipcio, pero al mismo tiempo, recalcan que es una pieza de estabilidad en la Regi&oacute;n y aliado estrat&eacute;gico de Occidente, en Oriente Medio. En general, a todos los presidentes les atribuyen calificativos antidemocr&aacute;ticos, especialmente por la referencia a sus largos periodos en el poder y a la opresi&oacute;n que hacen a la oposici&oacute;n.</p>     <p>Del otro lado, se presenta a los manifestantes de los principales pa&iacute;ses &aacute;rabes as&iacute;:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <a name="t4"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08t4.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>El modo de referirse a las manifestaciones tambi&eacute;n es muy similar entre los dos medios sin hacer especiales distinciones entre &nbsp;unas y otras. La mayor&iacute;a de adjetivos empleados hacen referencia al tama&ntilde;o: multitudinarias, miles de manifestantes, masivas; y a su conformaci&oacute;n heterog&eacute;nea: j&oacute;venes, mujeres, islamistas, laicos&hellip; en resumen, es una manifestaci&oacute;n &laquo;variopinta&raquo;. De otra parte, ambos peri&oacute;dicos subrayan la naturaleza democr&aacute;tica y pac&iacute;fica de las protestas.</p>     <p>Con los pa&iacute;ses que son apenas mencionados cabe resaltar lo siguiente. <i>El Tiempo</i> calific&oacute; los actos del gobierno de Bahrein como &laquo;feroces respuestas gubernamentales&raquo; y a las manifestaciones de una verdadera &laquo;revoluci&oacute;n&raquo; (El Tiempo, 2011e). En el caso de Jordania, Argelia y Marruecos no se encontraron calificativos dentro de las escas&iacute;simas informaciones de estos pa&iacute;ses.</p>     <p><i>An&aacute;lisis semi&oacute;tico de la fotograf&iacute;a</i></p>     <p><i>Nivel pre-iconográfico</i></p>     <p>Como ya se explic&oacute; en la metodolog&iacute;a, se va a dividir este apartado en sus tres componentes: pre-iconográfico, iconográfico e iconol&oacute;gico. En el primero de ellos se encontraron frecuencias cuantitativas como la cantidad de fotograf&iacute;as, sus pa&iacute;ses protagonistas, las fuentes de la imagen, los planos, los enfoques y las personas (cantidad) u objetos presentes en ellas; elementos que pueden servir para conocer el encuadre o <i>frame</i> general de las im&aacute;genes.</p>     <p>En total, se encontraron 196 fotos, de las cuales, 25 acompa&ntilde;aron informaciones en primera p&aacute;gina y 171, art&iacute;culos de otra &iacute;ndole. En este punto, las tendencias cuantitativas de las fotograf&iacute;as son similares a las de los textos, en el sentido de que <i>El Tiempo</i> sobrepasa a <i>El Espectador</i>, tanto en frecuencia de art&iacute;culos, como de im&aacute;genes: 116 contra 80, distribuidas seg&uacute;n el pa&iacute;s protagonista de la siguiente manera.</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="g4"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08g4.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Nuevamente, se comprueba que la espectacularidad de la ca&iacute;da de Mubarak, en Egipto, acapara la atenci&oacute;n medi&aacute;tica de informaciones sobre el mundo &aacute;rabe. En este caso, la columna &ldquo;otros&rdquo; con 13 registros, aglutina las fotograf&iacute;as que acompa&ntilde;aron informaciones sobre Bahr&eacute;in (6), Marruecos (1), Ir&aacute;n (1) e Israel (5), que aunque no forme parte del mundo &aacute;rabe, tuvo manifestaciones significativas y est&aacute; directamente relacionado con sus vecinos &aacute;rabes y el pueblo palestino. Solo se encontraron 4 fotograf&iacute;as que no se pod&iacute;an adjudicar a ning&uacute;n pa&iacute;s en espec&iacute;fico porque hablaban del mundo &aacute;rabe en general.</p>     <p>Como era de esperarse, las fuentes de las fotograf&iacute;as provienen en su inmensa mayor&iacute;a de agencias de noticias (AFP, EFE y Reuters) y representan el 84,1% de la muestra (165 fotos). Solo 7 im&aacute;genes provienen de otras fuentes o del archivo particular de los peri&oacute;dicos y, un dato que desconcierta, en las 24 restantes (15, de <i>El Tiempo</i> y 9, de <i>El Espectador</i>) no se especifica el autor de la foto.</p>     <p>Una caracter&iacute;stica com&uacute;n en ambos medios, es la elecci&oacute;n de planos generales, &uacute;tiles para el tipo de acontecimientos que cubr&iacute;an: protestas, manifestaciones masivas, disturbios. Sin embargo, como se ve en la <a href="#t5">tabla 5</a>, <i>El Tiempo</i> acompa&ntilde;&oacute; estos planos con multitudes de personas, mientras que <i>El Espectador</i>, se decant&oacute; por grupos m&aacute;s reducidos donde se pod&iacute;an contar entre 2 y 15 individuos.&nbsp;&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="t5"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08t5.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>Junto con los planos, se consider&oacute; relevante identificar los objetos o gestos presentes en las fotograf&iacute;as, por la carga simb&oacute;lica que pod&iacute;an llegar a tener. Cabe resaltar que s&oacute;lo en 7, de las 196 fotograf&iacute;as de la muestra, no se encontraron cosas materiales o gestos significativos, mientras que en muchas de ellas se encontraron varias de las categor&iacute;as que se hab&iacute;an estandarizado desde la matriz, como se ve en el <a href="#g5">gráfico 5</a>:</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="g5"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08g5.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>En los dos niveles de an&aacute;lisis semi&oacute;tico que restan, se examinar&aacute; el posible significado y cu&aacute;les fueron los gestos y expresiones m&aacute;s repetidas a lo largo del estudio. Como se ve en el gráfico, estos elementos fueron, junto con las banderas, los que recibieron m&aacute;s enfoques fotográficos. En la &uacute;ltima columna se re&uacute;nen otra clase de objetos como piedras, pistolas, tel&eacute;fonos celulares, bombas lacrim&oacute;genas, computadores y hasta zapatos.</p>     <p><i>Nivel Iconográfico</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En este segundo nivel, se dejan atr&aacute;s los datos que arroja la fotograf&iacute;a con una lectura simple y se pasa a los posibles elementos simb&oacute;licos presentes en ella. Como se adelant&oacute; en el apartado metodol&oacute;gico, se escogieron algunas variables como: gestos espec&iacute;ficos, objetos, carteles e indumentaria de los manifestantes, con base en la teor&iacute;a que presenta Chandler (1994). Seg&uacute;n este autor, para adentrarse en la funci&oacute;n simb&oacute;lica de la imagen, hay que conocer los posibles c&oacute;digos sociales: c&oacute;digos corporales (gestos, posturas), c&oacute;digos de la comodidad (moda, vestimenta) y los c&oacute;digos de comportamiento (protocolos, rituales) que se encuentren en ella y que son determinantes para su significado.</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="g6"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08g6.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>De acuerdo con los resultados obtenidos, hubo varios gestos comunes a lo largo del estudio. Muchos de ellos se ve&iacute;an cargados de furia e iban acompa&ntilde;ados por exclamaciones de distintas consignas. A este proceso de traspasar c&oacute;digos de un grupo a otro y volverlo com&uacute;n entre distintos pa&iacute;ses, es lo que Rose (2007) denomina proceso de &lsquo;codificaci&oacute;n&rsquo; y se hizo evidente seg&uacute;n se repet&iacute;an los mismos patrones, entre manifestantes de diferentes lugares.</p>     <p>En se&ntilde;al de triunfo, los gestos m&aacute;s repetidos por los manifestantes, para captar la atenci&oacute;n de los fot&oacute;grafos, fueron los dedos en &ldquo;V&rdquo;, culturalmente reconocidos como s&iacute;mbolo de la victoria, as&iacute; como aplausos o manos en pu&ntilde;o. Estos se recogieron, sobre todo, en planos generales o planos medios. Mientras que caras de furia, preocupaci&oacute;n, angustia, alegr&iacute;a, sonrisas o personas rezando, poblaron m&aacute;s los primeros planos, tan apropiados para mostrar emociones (cfr. Reuters, 2011a; EFE, 2011l y AFP, 2011h).</p>     <p>Pasando ahora a los objetos, se concluye que fueron comunes en todas las manifestaciones, especialmente las banderas y los afiches con consignas en contra de los gobiernos, para llamar la atenci&oacute;n medi&aacute;tica. En el caso de las primeras, no s&oacute;lo representaban el pa&iacute;s donde se llevaban a cabo las revueltas, sino que hay fotograf&iacute;as con planos panor&aacute;micos donde se muestran banderas inmensas cubriendo a miles de personas, como s&iacute;mbolo de un pa&iacute;s unido (cfr. EFE, 2011d y EFE, 2011g).</p>     <p>En distintos momentos, se percibe lo que afirman Della Porta y Diani (2011), con respecto a la construcci&oacute;n de identidad de un movimiento y como &eacute;sta se refuerza con los modelos de comportamiento y la adopci&oacute;n de ciertos estilos de conducta o rituales de los manifestantes. En estas piezas period&iacute;sticas se repitieron im&aacute;genes similares de manifestantes portando afiches de Bashar Al Asad, en Siria o de Hosni Mubarak, en Egipto, tachados con una &lsquo;X&rsquo; de color rojo o quem&aacute;ndolos en se&ntilde;al de protesta (cfr. EFE, 2011j y sf, 2011a).&nbsp;</p>     <p>Las coincidencias de las manifestaciones se ven tambi&eacute;n en la los textos de los carteles que portan los manifestantes. Por lo general son frases cortas. Algunas de ellas escritas en ingl&eacute;s o en franc&eacute;s para que captar la atenci&oacute;n de medios extranjeros: &lsquo;Go away Mubarak&rsquo;, en Egipto; &lsquo;No terrorism, We want freedom&rsquo; en Siria; o &lsquo;Ben Al&iacute; Assasin&rsquo;, en T&uacute;nez (cfr. EFE, 2011c; AFP, 2011f y EFE, 2011a). Otras, aunque escritas en &aacute;rabe, est&aacute;n traducidas en el pie de foto: &lsquo;Queremos un r&eacute;gimen justo&rsquo; o &lsquo;Siria, s&eacute; paciente, la victoria est&aacute; escrita por la sangre&#39; (cfr. EFE, 2011f y Reuters, 2011d). Cabe resaltar que s&oacute;lo <i>El Tiempo</i> tradujo los textos del &aacute;rabe al espa&ntilde;ol.</p>     <p>El &uacute;ltimo elemento que se tuvo en cuenta en las variables iconogr&aacute;ficas al dise&ntilde;ar la matriz, fue la indumentaria, por considerar que es un c&oacute;digo social de gran importancia en el mundo &aacute;rabe, sobre todo en relaci&oacute;n con la participaci&oacute;n de las mujeres en las manifestaciones. Sin embargo, la presencia de mujeres con velo o burka s&oacute;lo se dio en el 12,76% de la muestra (25 fotos), no fue tan prominente como se esperaba, seg&uacute;n el imaginario colectivo que se tiene en Occidente de la mujer &aacute;rabe. No obstante, este dato aunque reducido en cantidad, fue mayor que otro tipo de elementos de la &lsquo;indumentaria&#39; como: caras o manos pintadas, m&aacute;scaras o vestimenta militar y aporta un ingrediente interesante al <i>framing</i> de la Primavera &aacute;rabe, al mostrar las protestas como manifestaciones incluyentes, abiertas a hombres y mujeres, sin distinci&oacute;n de edad o de g&eacute;nero.</p>     <p><i>Nivel Iconol&oacute;gico</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El &uacute;ltimo componente del an&aacute;lisis semi&oacute;tico, como ya se explic&oacute;, consiste en poner en contexto los elementos que componen la fotograf&iacute;a, su significado simb&oacute;lico y el texto que la acompa&ntilde;a, con las ideas y connotaciones que la rodean. Aqu&iacute; es donde se establece la intertextualidad, definida por Rose como &ldquo;la forma en que los conceptos de cualquier discurso textual o de imagen dependen no s&oacute;lo el uno del otro, sino de los significados que son llevados por otras im&aacute;genes y textos&rdquo;&nbsp;(2007, p&aacute;g. 142).</p>     <p>En este nivel se estudiaron conjuntamente los textos del pie de foto con algunas preguntas sobre el contexto que aportaba la imagen: a) &iquest;Qu&eacute; se ve? descripci&oacute;n del acontecimiento (manifestaci&oacute;n, caos, encuentro de mandatarios, discurso, etc&hellip;); b) &iquest;D&oacute;nde? el lugar donde se desarrollan los acontecimientos (Egipto, T&uacute;nez, Libia, etc&hellip;); c) &iquest;C&oacute;mo? Si la foto transmite una sensaci&oacute;n positiva o negativa del Gobierno, las Fuerzas Armadas y los Manifestantes d) qu&eacute; connotaci&oacute;n dan a las protestas (incluyentes o no, pac&iacute;ficas, etc&hellip;).</p>     <p>Al tabular los resultados, muchas fotograf&iacute;as quedaron ya clasificadas como manifestaciones pac&iacute;ficas o violentas, ya que as&iacute; las etiquetaban los propios pie de foto, como se ve en este ejemplo de <i>El Tiempo</i>: &ldquo;En Banias, al nordeste de Siria, como en todas las ciudades, las marchas eran pac&iacute;ficas&rdquo; (AFP, 2011f).</p>     <p>En este punto, el concepto de intertextualidad es evidente. Los Pie de foto sirvieron de veh&iacute;culo conductor de las etiquetas, palabras claves o <i>frames </i>de cada una de las fotograf&iacute;as. Palabras como manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica o violenta, enfrentamientos, rebeldes, reuni&oacute;n o alocuci&oacute;n se hicieron recurrentes y comunes a lo largo de la muestra y de alguna manera ya enmarcaban el modo de mirar la imagen y con ella todo el texto, como se ve en el siguiente gráfico.</p>     <p>&nbsp;</p> <a name="g7"></a> <img src="/img/revistas/obs/v9n2/9n2a08g7.jpg">     
<p>&nbsp;</p>     <p>Al mismo tiempo, estos <i>frames</i> aportaron informaci&oacute;n sustancial que sirvi&oacute; para clasificar a los protagonistas: manifestantes, gobierno y Fuerzas Armadas, en un sentido positivo o negativo. En otras palabras, los pie de foto se convirtieron en marcos por s&iacute; mismos, como se ve en estos dos ejemplos: &ldquo;Con tanques de guerra, el ej&eacute;rcito intenta restablecer el orden en las calles y proteger los edificios p&uacute;blicos&rdquo; y &ldquo;La corrupci&oacute;n, el nepotismo y el profundo estado de pobreza en el que est&aacute; sometida la sociedad egipcia fueron los detonantes de la ola de protesta contra un r&eacute;gimen que lleva 30 a&ntilde;os en el poder&rdquo; (EFE, 2011b y AFP, 2011b).</p>     <p>El &uacute;ltimo punto del an&aacute;lisis iconol&oacute;gico, que hac&iacute;a referencia a c&oacute;mo se muestra a los manifestantes como tal, es quiz&aacute;s uno de los m&aacute;s importantes en cuanto al modo como se presenta este fen&oacute;meno, tan novedoso para la prensa occidental y que ser&iacute;a recordado posteriormente como un referente de tantos levantamientos sociales, a partir de 2011.</p>     <p>Una caracter&iacute;stica com&uacute;n de las fotograf&iacute;as analizadas, es el inter&eacute;s por mostrar un abanico social heterog&eacute;neo de la revuelta. En ella se ven mujeres musulmanas (cubiertas con su velo) de todas las edades, reunidas rezando, llorando la p&eacute;rdida de sus seres queridos en enfrentamientos, huyendo en las fronteras o protestando al lado de cientos de hombres (cfr. EFE, 2011h y EFE, 2011m).</p>     <p>Al mismo tiempo, las c&aacute;maras captaron tambi&eacute;n j&oacute;venes, con ingeniosas vestimentas, usando tel&eacute;fonos celulares, que daban la sensaci&oacute;n de una nueva generaci&oacute;n abierta a los cambios y que protagonizaban la revoluci&oacute;n a trav&eacute;s de las redes sociales (cfr. EFE, 2011e).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><b>Conclusiones</b></p>     <p>Con los resultados que arroj&oacute; esta investigaci&oacute;n, se puede concluir que, a pesar de que <i>El Tiempo</i> public&oacute; una mayor cantidad de art&iacute;culos con respecto a la Primavera &Aacute;rabe que <i>El Espectador</i>, este &uacute;ltimo trata con m&aacute;s profundidad el tema, en cuanto a la extensi&oacute;n de los textos y a los autores de los mismos. Hay m&aacute;s art&iacute;culos firmados por periodistas o analistas del diario, que piezas que den el cr&eacute;dito a agencias internacionales.</p>     <p>En cuanto a la cobertura, quedaron por fuera 6 de los 15 pa&iacute;ses que protagonizaron la Primavera &Aacute;rabe. En este punto llama la atenci&oacute;n que T&uacute;nez, cuna de las revueltas tuviera solo 16 art&iacute;culos, sumando los dos peri&oacute;dicos. Pa&iacute;ses como Bahr&eacute;in, Jordania, Argelia y Marruecos tuvieron una o dos noticias a lo sumo. Concretamente, Bahr&eacute;in tuvo una sola noticia en <i>El Tiempo</i> y ninguna en <i>El Espectador</i>, como si los peri&oacute;dicos hubieran pasado por alto sus m&aacute;s de cuatro meses de manifestaciones y el estado de emergencia en el que se sumi&oacute; el pa&iacute;s.</p>     <p>El protagonismo central de los hechos lo acapara Egipto, con 110 art&iacute;culos (41% de la muestra). Sin duda, la ca&iacute;da de Mubarak fue m&aacute;s atractiva en t&eacute;rminos medi&aacute;ticos que muchas otras protestas en los pa&iacute;ses vecinos, por tratarse de un dictador con 30 a&ntilde;os en el poder. Sin embargo, Diego Alarc&oacute;n, subjefe de redacci&oacute;n internacional de <i>El Espectador</i>, explic&oacute; que la falta de informaci&oacute;n sobre el tema, la lejan&iacute;a con la cultura, la falta de corresponsales en la zona y la rapidez con la que se desarrollaron los hechos influyeron en la poca cobertura que tuvieron algunos pa&iacute;ses como T&uacute;nez, o la misma Siria, un pa&iacute;s que desde tiempo atr&aacute;s era m&aacute;s cerrado a corresponsales extranjeros que Egipto, de corte m&aacute;s occidental (Alarc&oacute;n, 2013).</p>     <p>El discurso de ambos diarios es similar en cuanto a los adjetivos con los que se refieren a los presidentes de los pa&iacute;ses &aacute;rabes. En la mayor&iacute;a de los casos se les calific&oacute; de dictadores y antidemocr&aacute;ticos cayendo en una generalizaci&oacute;n sin atender a posibles diferencias de contexto pol&iacute;tico, de un lugar a otro. Lo mismo ocurre con los calificativos para referirse a las manifestaciones y a los protagonistas de las protestas que se encontraron en todo tipo de art&iacute;culos, no solo en las p&aacute;ginas de opini&oacute;n.</p>     <p>A lo largo del tiempo no hay muchos cambios en el discurso, excepto en dos ocasiones: el caso de Libia, en el que las manifestaciones pasaron de ser pac&iacute;ficas a violentas y el de los presidentes, a los que prefirieron referirse, en un principio, como mandatarios y transcurridas las protestas, se convirtieron en dictadores y autores de acciones violentas para reprimir a la poblaci&oacute;n, compuesta por j&oacute;venes y trabajadores sin oportunidades.</p>     <p>En cuanto a los hechos que no fueron publicados o seguidos por los peri&oacute;dicos, Egipto, a pesar de haber tenido mayor cobertura, tuvo una cantidad alta de silencios. Los hechos de T&uacute;nez con relevancia pol&iacute;tica tambi&eacute;n fueron, en muchos casos, ignorados por ambos diarios. Hechos como elecciones democr&aacute;ticas, en pa&iacute;ses que acaban de salir de dictaduras, o decisiones pol&iacute;ticas importantes, no siempre se tomaron como relevantes seg&uacute;n los criterios de noticiabilidad de <i>El Tiempo</i> y <i>El Espectador</i>.</p>     <p>En cuanto al an&aacute;lisis semi&oacute;tico, se puede concluir que las fotograf&iacute;as logran relatar una historia coherente de los hechos m&aacute;s relevantes de la Primavera &Aacute;rabe. Las variables cuantitativas sirvieron para comparar los resultados de frecuencias de&nbsp; las categor&iacute;as que pertenecen al primer y segundo nivel de la semi&oacute;tica: el pre-iconográfico e iconográfico (descripci&oacute;n de la escena y simbolog&iacute;a presente). Mientras que las variables en el nivel iconol&oacute;gico ayudaron a conectar el pie de foto con los dos niveles anteriores, hasta generar un significado congruente con el texto del art&iacute;culo.</p>     <p>La matriz de an&aacute;lisis de las im&aacute;genes logr&oacute; desencriptar significados impl&iacute;citos, pero no evidentes. Un ejemplo de ello es la participaci&oacute;n de la mujer en estas acciones colectivas. Es probable que se piense que los protagonistas de las manifestaciones eran exclusivamente hombres, pero se comprob&oacute; que, cuando hubo presencia de mujeres, acapararon la atenci&oacute;n de los medios, con primeros planos de sus emociones, o planos medios en los que se resaltaba su vestimenta (hijab o burka) y el comportamiento que ten&iacute;an en las manifestaciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En cuanto a los planos, el m&aacute;s utilizado fue el plano general tanto en <i>El Tiempo</i>, como en <i>El Espectador</i>. El primero prefiri&oacute; el enfoque sobre multitudes y el segundo, sobre grupos de personas. Podr&iacute;a decirse que <i>El Tiempo</i> tendi&oacute; a plasmar las fotograf&iacute;as desde un punto de vista panor&aacute;mico, exponiendo las dimensiones de las protestas: mientras que <i>El Espectador</i> se centr&oacute; en presentar planos generales de grupos que ofrecieron mayores detalles de los manifestantes: vestimenta, carteles, gestos y actitudes.</p>     <p>Siguiendo con el an&aacute;lisis iconográfico, se puede concluir que el simbolismo estuvo enfocado en: las banderas, el uso y la quema de afiches, y&nbsp; los mensajes de los carteles en las protestas. Egipto, Siria y Libia fueron claros protagonistas en la narrativa visual, especialmente, a trav&eacute;s de gestos de rabia, angustia, miedo o expectativa.</p>     <p>En esta parte del an&aacute;lisis, lo m&aacute;s llamativo fue la manera de vestir, sobretodo de las mujeres. El enfoque fue claro: mujeres musulmanas protestando, en unas manifestaciones en las que tienen igualdad con respecto a los hombres. Asimismo, la creatividad de las protestas con carteles y afiches de los mandatarios, tachados en &lsquo;X&rsquo; o siendo quemados, fueron conductas que se repitieron en la fotograf&iacute;a de ambos diarios.</p>     <p>Por su parte, el an&aacute;lisis iconol&oacute;gico permiti&oacute; analizar la Primavera &Aacute;rabe desde el punto de vista de la intertextualidad: la uni&oacute;n del texto del pie de foto con lo que se ve&iacute;a en las im&aacute;genes. A diferencia del an&aacute;lisis de contenido, donde se demuestra que <i>El Espectador</i> mantuvo un estilo de redacci&oacute;n con mayor profundidad, se pudo observar que, a nivel de narrativa visual, <i>El Tiempo </i>fue m&aacute;s imparcial y us&oacute; menos calificativos en los pie de foto.</p>     <p>Se puede decir, seg&uacute;n lo que muestra la fotograf&iacute;a, que la Primavera &Aacute;rabe fue incluyente. M&aacute;s all&aacute; del an&aacute;lisis de contenido, a nivel visual, se pudo apreciar la participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en general. Hombres, mujeres, j&oacute;venes e incluso ni&ntilde;os que, a trav&eacute;s de las redes sociales (que tambi&eacute;n se vieron plasmadas en las fotos), lograron organizarse y decir a sus gobiernos dictatoriales y al mundo &lsquo;ya basta&rsquo;.</p>     <p>Finalmente, esta parte del an&aacute;lisis represent&oacute; c&oacute;mo enmarcaron los peri&oacute;dicos a los protagonistas: las Fuerzas Armadas (FFAA), el gobierno y los manifestantes. El marco de referencia que se gener&oacute; desde los peri&oacute;dicos colombianos, plante&oacute; un enfrentamiento directo entre los gobiernos (malos) y los manifestantes (buenos). Mientras que las Fuerzas Armadas logran un equilibrio, porque en algunos pa&iacute;ses como T&uacute;nez y Egipto terminan pas&aacute;ndose al bando de &ldquo;los buenos&rdquo; cuando apoyan la protesta.</p>     <p>Se comprueba una vez m&aacute;s el recurso constante a las agencias internacionales de noticias de las que proven&iacute;a directamente el 29,9% de los textos, que reciben la totalidad de los cr&eacute;ditos, sin ning&uacute;n tipo de elaboraci&oacute;n o filtro por parte de los medios. Y qu&eacute; decir de la fotograf&iacute;a que en su totalidad fueron realizadas por agencias, ninguna por enviados especiales o corresponsales de los peri&oacute;dicos.</p>     <p>Seg&uacute;n el <i>framing</i> que construyeron ambos diarios y teniendo en cuenta la informaci&oacute;n que seleccionaron para sus textos, el fen&oacute;meno de la Primavera &Aacute;rabe se redujo a una serie de manifestaciones multitudinarias entre una poblaci&oacute;n civil desesperado y unos gobiernos d&eacute;spotas y dictatoriales que terminaron en muchos casos en choques violentos entre ambas partes. Es cierto que este tipo de situaciones de desorden p&uacute;blico pueden llegar a ser m&aacute;s llamativas que otros procesos de cambio y construcci&oacute;n democr&aacute;tica. Pero se advierte que acontecimientos igualmente relevantes como las elecciones o los acuerdos de gobernabilidad no encuentren cabida en estos peri&oacute;dicos, ni en los textos, ni en la fotograf&iacute;a</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Fuentes</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Abdalah, R. (17 de febrero de 2011). Los &aacute;rabes no soportan m&aacute;s presi&oacute;n. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g 10.</p>     <p>AFP &amp; EFE. (24 de enero de 2011). En T&uacute;nez, el pueblo quiere cambio total. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 9.</p>     <p>AFP. (31 de enero de 2011a). EE.UU le pide a Egipto una &lsquo;transici&oacute;n ordenada&rsquo;. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 2.</p>     <p>AFP. (1 de febrero de 2011b). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 1</p>     <p>AFP. (18 de febrero de 2011c). En Libia siguen las marchas contra Gaddafi. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 3.</p>     <p>AFP. (22 de marzo de 2011d). En medio de la tensi&oacute;n, se extienden protestas en Siria. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 21.</p>     <p>AFP. (22 de marzo de 2011e). Presidente yemen&iacute; se va quedando solo. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 21.</p>     <p>AFP. (23 de abril de 2011f). Presidente de Yemen se aferra al poder. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 6.</p>     <p>AFP. (1 de agosto de 2011g). Denuncian ba&ntilde;o de sangre en Siria: m&aacute;s de 100 muertos. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 6.</p>     <p>AFP. (26 de septiembre de 2011h). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 6</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Agencias. (21 de marzo de 2011). Marroqu&iacute;es, yemen&iacute;es y sirios claman por libertad. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 8.</p>     <p>Alarc&oacute;n, D. (23 de octubre de 2013). Entrevista sobre el cubrimiento que hizo <i>El Espectador</i> a la Primavera &aacute;rabe. (A. G. Leca, Entrevistador)</p>     <p>Albi&ntilde;ana, A. (24 de noviembre de 2011). El invierno se cierne sobre la primavera &aacute;rabe. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g 23.</p>     <p>Alvarez-Ossorio, I. (23 de octubre de 2013). Entrevista sobre la Primavera &aacute;rabe. (A. G. Leca, Entrevistador)</p>     <p>Antentas, J. M. (22 de enero de 2012). <i>Las revoluciones &aacute;rabes del 2011</i>. Obtenido de VientoSur.info: <a href="http://www.vientosur.info/spip.php?article6198" target="blank">http://www.vientosur.info/spip.php?article6198</a></p>     <p>Bahrain Independent Commission of Inquiry. (23 de noviembre de 2011). <i>Report of the Bahrain Independent Commission of Inquiry</i>. Obtenido de <a href="http://www.bici.org.bh/" target="blank">http://www.bici.org.bh/</a></p>     <!-- ref --><p>Barthes, R. (1995). <i>Lo obvio y lo obtuso. Im&aacute;genes, gestos, voces.</i> Barcelona: Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S1646-5954201500020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p>Basteiner, M. (6 de marzo de 2011). De reyes y presidentes. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g 24.</p>     <p>Bonet, E. (30 de octubre de 2011). Los dictadores &aacute;rabes que faltan por caer. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g 5.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Carri&oacute;n, F. (4 de agosto de 2011). Mubarak, en camilla y enjaulado, en su juicio. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g 7.</p>     <!-- ref --><p>Castells, M. (2012). <i>Redes de indignaci&oacute;n y esperanza.</i> Madrid: Alianza.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S1646-5954201500020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p>Chandler, D. (1994). <i>Semiotics for Beginners.</i> Obtenido de <a href="http://visual-memory.co.uk/" target="blank">http://visual-memory.co.uk/</a>: <a href="http://www.aber.ac.uk/media/Documents/S4B/" target="blank">http://www.aber.ac.uk/media/Documents/S4B/</a> &nbsp;</p>     <!-- ref --><p>De Currea Lugo, V. (2012). Vueltas y revueltas del mundo &aacute;rabe en 2011. <i>Papel Pol&iacute;tico, 17 </i>(1), 269-292.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S1646-5954201500020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Della Porta, D., &amp; Diani, M. (2011). <i>Los movimientos sociales.</i> Madrid: Editorial Complutense.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S1646-5954201500020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p>EFE. (15 de enero de 2011a). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 1.</p>     <p>EFE. (17 de enero de 2011b). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 14.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>EFE. (31 de enero de 2011c). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 2.</p>     <p>EFE. (2 de febrero de 2011d). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 2.</p>     <p>EFE. (2 de febrero de 2011e). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 16.</p>     <p>EFE. (3 de febrero de 2011f). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 22.</p>     <p>EFE. (8 de febrero de 2011g). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 9.</p>     <p>EFE. (18 de febrero de 2011h). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 1.</p>     <p>EFE. (20 de febrero de 2011i). HRW: ya son 84 los muertos en Libia. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 16.</p>     <p>EFE. (26 de abril de 2011j). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 7.</p>     <p>EFE. (4 de junio de 2011k). Herido presidente de Yemen en ataque. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 10.</p>     <p>EFE. (21 de noviembre de 2011l). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 5.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>EFE. (26 de noviembre de 2011m). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 8.</p>     <p>El Espectador. (15 de enero de 2011a). T&uacute;nez, rebelada. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 1.</p>     <p>El Espectador. (30 de enero de 2011b). La encrucijada egipcia. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 20.</p>     <p>El Espectador. (31 de enero de 2011c). Egipto y sus consecuencias. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 28.</p>     <p>El Espectador. (1 de febrero de 2011d). Mubarak: contra la pared. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 10.</p>     <p>El Espectador. (2 de febrero de 2011e). El mill&oacute;n de El Cairo. <i>El Espectador</i>.</p>     <p>El Espectador. (2 de febrero de 2011f). Tsunami en Oriente Medio. <i>El Espectador</i>.</p>     <p>El Espectador. (2 de febrero de 2011g). T&uacute;nez, el efecto domin&oacute;. <i>El Espectador</i>.</p>     <p>El Espectador. (11 de febrero de 2011h). Mubarak no se va. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 6.</p>     <p>El Espectador. (17 de febrero de 2011i). Ir&aacute;n y Yemen no logran restablecer el orden. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g 10.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El Espectador. (21 de febrero de 2011j). Libia: renovaci&oacute;n o guerra. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 6.</p>     <p>El Espectador. (25 de febrero de 2011k). Un l&iacute;der en entredicho. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 8.</p>     <p>El Espectador. (25 de febrero de 2011l). Crisis disparar&iacute;a el petr&oacute;leo. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 8.</p>     <p>El Espectador. (2 de marzo de 2011m). Yemen: crecen las protestas. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 15.</p>     <p>El Espectador. (22 de marzo de 2011n). El presidente de Yemen no cede a la presi&oacute;n. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 4.</p>     <p>El Espectador. (3 de junio de 2011o). Yemen, al borde de una guerra civil. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g 9.</p>     <p>El Espectador. (6 de junio de 2011p). Futuro incierto en Yemen. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g 5.</p>     <p>El Espectador. (7 de junio de 2011q). En Siria la violencia no da tregua. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 4.</p>     <p>El Espectador. (1 de agosto de 2011r). La furiosa represi&oacute;n en Siria. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 13.</p>     <p>El Espectador. (9 de agosto de 2011s). Seis meses de primavera &aacute;rabe. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 28.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El Espectador. (28 de noviembre de 2011t). Egipto, a las urnas. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 22.</p>     <p>El Tiempo &amp; EFE. (3 de abril de 2011). Bashar, el oftalm&oacute;logo de brazos cruzados. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 18.</p>     <p>El Tiempo. (15 de enero de 2011a). T&uacute;nez acaba con r&eacute;gimen de 23 a&ntilde;os. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 1.</p>     <p>El Tiempo. (18 de enero de 2011b). T&uacute;nez un giro hist&oacute;rico. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 14.</p>     <p>El Tiempo. (29 de enero de 2011c). La ira al pie de las pir&aacute;mides. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 22.</p>     <p>El Tiempo. (12 de febrero de 2011d). Egipto venci&oacute; a la dictadura. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 1.</p>     <p>El Tiempo. (5 de mayo de 2011e). Bombas en Libia y tanques en Siria. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 20.</p>     <p>G&oacute;mez &Aacute;ngel, C. (17 de febrero de 2011). La Libia del coronel Gadafi entra al club de las protestas. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g 7.</p>     <p>G&oacute;mez Maseri, S. (2 de febrero de 2011). &iquest;Por qu&eacute; Estados Unidos le da la espalda a su gran aliado? <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g 2.</p>     <!-- ref --><p>Lampridi-Kemou, A. (2011). Egipto: la revoluci&oacute;n inconclusa. En I. &Aacute;lvarez-Ossorio, &amp; I. Guti&eacute;rrez de Ter&aacute;n, <i>Informe sobre las Revueltas &Aacute;rabes</i> (p&aacute;gs. 59-86). Madrid: Ediciones del Oriente y del Mediterr&aacute;neo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000212&pid=S1646-5954201500020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Mart&iacute;nez, G. (2011). El proceso revolucionario tunecino: tiempos, contextos y autores . En I. &Aacute;lvarez-Ossorio &amp; I. Guti&eacute;rrez de Ter&aacute;n, <i>Informe sobre las Revueltas &Aacute;rabes</i> (p&aacute;gs. 27-57). Madrid: Ediciones del Oriente y del Mediterr&aacute;neo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000214&pid=S1646-5954201500020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Mesa Delmonte, L. (2011). Bahr&eacute;in: protesta popular, represi&oacute;n y conflicto latente. En I. &Aacute;lvarez-Ossorio, &amp; I. Guti&eacute;rrez de Ter&aacute;n, <i>Informe sobre las Revueltas &Aacute;rabes</i> (p&aacute;gs. 117-146). Madrid: Ediciones del Oriente y del Mediterr&aacute;neo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S1646-5954201500020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Panofsky, E. (1998). <i>El significado de las Artes Visuales.</i> Madrid: Alianza Editorial.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S1646-5954201500020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p>Physicians for Human Rights. (2011). <i>Do No Harm: a Call for Bahrain to End Systematic attacks on Doctors and Patients.</i> Cambridge, MA: Physicians for Human Rights.</p>     <p>Reuters, AFP &amp; EFE. (8 de junio de 2011). Yemen, en j&uacute;bilo por viaje del presidente. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 8.</p>     <p>Reuters. (30 de enero de 2011a). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 3.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Reuters. (13 de febrero de 2011b). Un l&iacute;der y &lsquo;salvador&rsquo; que se hizo odiar. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 7.</p>     <p>Reuters. (8 de junio de 2011c). Heridas de Saleh s&iacute; son graves. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 7.</p>     <p>Reuters. (8 de junio de 2011d). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g.14.</p>     <p>Reuters. (23 de noviembre de 2011e). Condena de la ONU al r&eacute;gimen sirio. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 9.</p>     <!-- ref --><p>Rodr&iacute;guez, T. (2006). Imagen y discurso: Construcci&oacute;n de sentido en las portadas de las Revistas Semana y Cambio, 1998 - 2004. <i>Signo y pensamiento, 49 </i>(25), 144-156.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S1646-5954201500020000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Rose, G. (2007). <i>Visual Methodologies: An Introduction to Researching with Visual Materials .</i> Londres: SAGE .    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S1646-5954201500020000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p>Salgar, D. (25 de noviembre de 2011). T&uacute;nez, camino hacia la democracia. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g. 12.</p>     <p>Sf. (6 de febrero de 2011). [Fotograf&iacute;a]. <i>El Tiempo</i>, p&aacute;g. 5.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tes&oacute;n, N. (29 de enero de 2011). Mubarak saca los tanques a la calle. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g 12.</p>     <!-- ref --><p>Vilches, L. (1987). <i>Teor&iacute;a de la imagen period&iacute;stica.</i> Barcelona: Paid&oacute;s&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000234&pid=S1646-5954201500020000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>Villa Chiappe, S. (13 de febrero de 2011). La guerra y la paz del &uacute;ltimo fara&oacute;n. <i>El Espectador</i>, p&aacute;g 22.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Date of submission: July 23, 2014</p>     <p>Date of acceptance: March 13, 2015</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Notas</b></p>     <p><Sup><a name="1"></a><a href="#top1">1</a></Sup> La autora quiere agradecer al apoyo de las alumnas Ana Gabriela Leca y Miriam Castellano, que pertenecen al Semillero de Investigaci&oacute;n en Comunicaci&oacute;n y Movimientos Sociales, de la Facultad de Comunicaci&oacute;n, de la Universidad de La Sabana y que trabajaron con ella en esta investigaci&oacute;n.</p>     <p><Sup><a name="2"></a><a href="#top2">2</a></Sup> El an&aacute;lisis tambi&eacute;n se apoya en la investigaci&oacute;n de Rodr&iacute;guez (2006): <i>Imagen y discurso: Construcci&oacute;n de sentido en las portadas de las Revistas Semana y Cambio, 1998-2004</i>. Su trabajo arroja luces sobre c&oacute;mo analizar fotograf&iacute;as: desde el nivel m&aacute;s b&aacute;sico de descripci&oacute;n de la escena, hasta la interpretaci&oacute;n del texto e imagen en su conjunto.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><Sup><a name="3"></a><a href="#top3">3</a></Sup> Para esta propuesta, Panofsky estudia los postulados del semi&oacute;tico estadounidense Charles W. Morris, retomados p&oacute;stumamente por Chandler (1994) quien dividi&oacute; la semi&oacute;tica en tres ramas: la sem&aacute;ntica, la sint&aacute;ctica y la pragm&aacute;tica.</p>     <p><Sup><a href="#t4">4</a></Sup> Los calificativos fueron tomados de las siguientes referencias:</p>     <p>Ben Al&iacute;:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (El Tiempo, 2011a) y (El Tiempo, 2011b)</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011a); (El Espectador, 2011e); (El Espectador, 2011f) y (Salgar, 2011)</li>     </ul>     <p>Hosni Mubarak:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (El Tiempo, 2011c); (G&oacute;mez Maseri, 2011); (Reuters, 2011e); (El Tiempo, 2011d) y (Carri&oacute;n, 2011).</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011d); (El Espectador, 2011c); (Villa Chiappe, 2011); (El Espectador, 2011t) y (El Espectador, 2011b).</li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Bashar Al Assad:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (El Tiempo, 2011e) y (El Tiempo &amp; EFE, 2011).</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011s). (El Espectador, 2011r).</li>     </ul>     <p>Muamar Gaddafi:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (El Tiempo, 2011e); (G&oacute;mez &Aacute;ngel, 2011) y (AFP, 2011c).</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011j); (Abdalah, 2011) y (El Espectador, 2011k).</li>     </ul>     <p>Al&iacute; Abdal&aacute; Saleh:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (AFP, 2011e).</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011m) y (El Espectador, 2011n).</li>     </ul>     <p><Sup><a name="5"></a><a href="#top5">5</a></Sup> Los calificativos dados a los manifestantes &aacute;rabes fueron tomados de las siguientes referencias:</p>     <p>Tunecinas:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (El Tiempo, 2011b) y (AFP &amp; EFE, 2011).</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011g) y (Basteiner, 2011).</li>     </ul>     <p>Egipcias:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (El Tiempo, 2011c); (AFP, 2011a) y (Albi&ntilde;ana, 2011).</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011b); (El Espectador, 2011h); (Tes&oacute;n, 2011); y (El Espectador, 2011d).</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>Sirias:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (AFP, 2011d); (AFP, 2011g) y (Reuters, 2011e).</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011r) y (El Espectador, 2011q).</li>     </ul>     <p>Libias:</p> <ul>       <li><i>El Tiempo</i>: (AFP, 2011c); (EFE, 2011i); (Albi&ntilde;ana, 2011) y (Bonet, 2011).</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011k); (El Espectador, 2011j) y (El Espectador, 2011l).</li>     </ul>     <p>Yemen&iacute;es:</p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>El Tiempo</i>: (Agencias, 2011); (EFE, 2011k); (Reuters, 2011e); (Reuters, AFP &amp; EFE, 2011) y (AFP, 2011e)</li>       <li><i>El Espectador</i>: (El Espectador, 2011i); (El Espectador, 2011p); (El Espectador, 2011o).</li>     </ul>      ]]></body><back>
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