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<publisher-name><![CDATA[Universidade de LisboaFaculdade de Belas-Artes]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La cartografía como paisaje urbano]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article proposes at least two reflections. One, linked with the poetics of the urban landscape through different levels of abstraction that represent the artistic representations of cities, stressing the close historical relationship that has had the landscape with figuration. Another, the categorization of the representation of the place where passes cartographic format as landscape and everyday life.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b>ARTIGOS ORIGINAIS</b></p>    <p align="right"><b>ORIGINAL ARTICLES</b></p>     <p><b>La cartograf&iacute;a como paisaje urbano</b></p>     <p><b>Cartography as urban landscape</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Alejandra Madonni&#42;</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&#42;Argentina: artista visual, investigadora. Licenciada en Artes Visuales con especialidad en Pintura. Docente universitaria, Universidad Argentina de la Empresa (uADE) Facultad de Comunicaci&oacute;n y Dise&ntilde;o, Departamento de Dise&ntilde;o, Carrera de Dise&ntilde;o de Indumentaria. </p>     <p>AFILIA&Ccedil;&Atilde;O: Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Bellas Artes, Departamento de Pl&aacute;stica. Calle Diagonal 78, 680, La Plata, Argentina. </p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#c0">Endere&ccedil;o para correspond&ecirc;ncia</a><a name="topc0"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>RESUMEN:</b>    <br> </p>     <p>Este art&iacute;culo propone, al menos, dos reflexiones. Una, vinculada con la po&eacute;tica del paisaje urbano a trav&eacute;s de los distintos niveles de abstracci&oacute;n que suponen las representaciones art&iacute;sticas de las ciudades, tensionando la estrecha relaci&oacute;n hist&oacute;rica que ha tenido el paisaje con la figuraci&oacute;n. Otra, la categorizaci&oacute;n de la representaci&oacute;n del lugar donde transcurre la vida cotidiana y el formato cartogr&aacute;fico como paisaje. </p>     <p><b>Palabras-clave:</b> cartograf&iacute;a / espacio / lugar / paisaje / urbano .</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>ABSTRACT</b>    <br> </p>     <p>This article proposes at least two reflections. One, linked with the poetics of the urban landscape through different levels of abstraction that represent the artistic representations of cities, stressing the close historical relationship that has had the landscape with figuration. Another, the categorization of the representation of the place where passes cartographic format as landscape and everyday life. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Keywords:</b> Cartography / space / place / landscape, urban.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Introducci&oacute;n</b></p>     <p>Hace ya un tiempo m&aacute;s o menos largo, en ocasi&oacute;n de una invitaci&oacute;n a participar de un Sal&oacute;n de Pintura en Peque&ntilde;o Formato realizada por una de las asociaciones de artistas de mi pa&iacute;s, present&eacute; una obra que formaba parte de una serie que ven&iacute;a trabajando acerca de la ciudad de Buenos Aires. El tema del Sal&oacute;n era el paisaje y la pintura fue rechazada por que el jurado consider&oacute; que no respond&iacute;a a los t&eacute;rminos de la convocatoria: no era un paisaje. La obra era una estilizaci&oacute;n a partir de un encuadre seleccionado de un plano que mostraba una parte de la ciudad con sus cuadras, calles y avenidas. En ese entonces, no tuve las herramientas conceptuales necesarias para fundamentar mi producci&oacute;n como paisaje. Por suerte, ese fue el puntapi&eacute; inicial para comenzar un estudio que diera cuenta de una perspectiva del paisaje m&aacute;s amplia y que cuestionara algunos estereotipos constituidos alrededor del tema.</p>     <p>El marco te&oacute;rico de este art&iacute;culo, recorre algunas definiciones terminol&oacute;gicas &#8211; espacio y lugar, el paisaje y la mirada &#8211;, y las articula a modo de fundamento y consolidaci&oacute;n conceptual de algunas producciones art&iacute;sticas hist&oacute;ricas y contempor&aacute;neas.</p>     <p>Tomando como antecedente determinante la producci&oacute;n cartogr&aacute;fica de los artistas situacionistas de los a&ntilde;os 50 y 60 y recorriendo luego parte de la obra del artista argentino contempor&aacute;neo, Guillermo Kuitca; se articular&aacute; un recorrido que permita considerar la representaci&oacute;n cartogr&aacute;fica en s&iacute; misma como una composici&oacute;n paisaj&iacute;stica estructurada que permite organizar y percibir el paisaje urbano desde una perspectiva distinta.</p>     <p>Alrededor de esta preocupaci&oacute;n, a medida que se avanz&oacute; en la construcci&oacute;n de los n&uacute;cleos en torno a los cuales se articula el trabajo &#8211; mapa, paisaje, espacio y mirada &#8211; ; surgieron algunos ejes que atravesaron horizontalmente estas cuestiones: los modos de representaci&oacute;n, el poder, la memoria, la visibilidad y la ausencia.</p>     <p>A lo largo del an&aacute;lisis de obras seleccionadas donde los mapas y planos son los protagonistas, se verifica un juego de doble distancia: una separaci&oacute;n cada vez mayor de la mirada respecto al territorio y, al mismo tiempo, las producciones se expresan a trav&eacute;s de una cartograf&iacute;a cuya percepci&oacute;n se propone m&aacute;s cercana y sensible a partir de su lectura como paisaje.</p>     <p>La idea es superar las t&eacute;cnicas de interpretaci&oacute;n cartogr&aacute;fica que permiten ver o imaginar el paisaje, hacia la consideraci&oacute;n de la representaci&oacute;n cartogr&aacute;fica en s&iacute; misma como una composici&oacute;n paisaj&iacute;stica estructurada. Tal vez como un modo de comprender nuestros espacios urbanos desde un "Otro Lugar".</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>1. Espacio / Lugar / No lugar</b></p>     <p>Bien sabemos que la organizaci&oacute;n de los espacios y la constituci&oacute;n de lugares forman parte de las pr&aacute;cticas colectivas e individuales de los sujetos de un mismo grupo social. Veamos entonces, un par de definiciones sobre estos t&eacute;rminos:</p>     <blockquote><i>Un lugar es el orden (cualquiera que sea) seg&uacute;n el cual los elementos se distribuyen en relaciones de coexistencia. Ah&iacute; pues se excluye la posibilidad para que dos cosas se encuentren en el mismo sitio.Ah&iacute; impera la ley de lo "propio": los elementos considerados est&aacute;n unos al lado de otros, cada uno situado en un sitio "propio" y distinto que cada uno define. Un lugar es pues una configuraci&oacute;n instant&aacute;nea de posiciones. Implica una indicaci&oacute;n de estabilidad.</i> (De Certeau, 2000:129)</blockquote></p>     <p>M&aacute;s adelante, al referirse al espacio expresa:</p>     <blockquote><i>El espacio es un cruzamiento de movilidades. Est&aacute; de alguna manera animado por el conjunto de movimientos que ah&iacute; se despliegan. Espacio es el efecto producido por las operaciones que lo orientan, lo circunstancian, lo temporalizan y lo llevan a funcionar como una unidad polivalente de programas conflictuales o de proximidades contractuales.</i> (De Certeau, 2000:129)</blockquote></p>     <p>Desde esta perspectiva, enunciando <i>lugar</i> como el conjunto de elementos que coexisten en un cierto orden podr&iacute;amos hablar de <i>espacio</i> como una conceptualizaci&oacute;n m&aacute;s abstracta dado que se trata de la animaci&oacute;n de los lugares por el desplazamiento de un elemento m&oacute;vil. As&iacute; el espacio se convierte en un lugar practicado. La estabilidad que supone el lugar como superficie geom&eacute;trica con indicaciones de posiciones propias, se rompe.</p>     <p>Para profundizar la relaci&oacute;n entre estos t&eacute;rminos seg&uacute;n la perspectiva de Marc Aug&eacute; necesitamos definir lo que para &eacute;l es la sobremodernidad. La propone para poder pensar la coexistencia de las corrientes de uniformizaci&oacute;n y de los particularismos contempor&aacute;neos. La situaci&oacute;n sobremoderna ampl&iacute;a y diversifica el movimiento de la modernidad y es signo de una l&oacute;gica del exceso. Lo explica a partir de tres excesos: el exceso de informaci&oacute;n, el exceso de im&aacute;genes y el exceso de individualismo cada uno de ellos vinculado a los otros dos (Aug&eacute;, 1998).</p>     <p>La profusi&oacute;n de acontecimientos, la aceleraci&oacute;n de los medios y una nueva escala espacial, han ido sustituyendo los universos de reconocimiento por espacios impersonalizados de intercambio a trav&eacute;s de la multiplicaci&oacute;n de instalaciones para la circulaci&oacute;n de personas y bienes. Una consecuencia no deseada de un espacio que se reconstruye cada vez, es la disoluci&oacute;n de la memoria y la imposibilidad de una evaluaci&oacute;n de car&aacute;cter hist&oacute;rico de procesos y conquistas. No existen nunca bajo una forma pura, funcionan a la manera de palimpsestos donde se reinscribe una y otra vez la dial&eacute;ctica entre identidad y relaci&oacute;n. Este tipo de espacio es definido por Aug&eacute; como <i>no-lugar</i>. Es aquel que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como hist&oacute;rico (Aug&eacute; 1998:83). El espacio del viajero seria el arquetipo del no lugar dado que el viaje constituye una relaci&oacute;n ficticia entre mirada y paisaje a trav&eacute;s de los carteles que nos van indicando que estamos pasando a trav&eacute;s de tal o cual sitio hist&oacute;rico, arroyo o &aacute;rea cultural.</p>     <p>Por el contrario, aquel espacio cargado de significaciones, al cual las interacciones de las personas le dan sentido y pertenencia es lo que Aug&eacute; denomina <i>lugar antropol&oacute;gico</i>. Es una construcci&oacute;n concreta y simb&oacute;lica. Es principio de sentido para aquellos que lo habitan. Es un lugar cargado de sentido identificatorio, relacional e hist&oacute;rico. Quien habita en el lugar antropol&oacute;gico vive en la historia.</p>     <p>La relaci&oacute;n de sus habitantes con el territorio implica ciertos recorridos frecuentes y la generaci&oacute;n de determinados puntos de referencia. En este sentido podr&iacute;amos decir que, gr&aacute;ficamente, el lugar antropol&oacute;gico podr&iacute;a presentarse bajo la forma de una construcci&oacute;n geom&eacute;trica: se trata de l&iacute;neas, la intersecci&oacute;n de ellas y los puntos de intersecci&oacute;n que se generan en sus cruces. Estos itinerarios, centros y encrucijadas no son nociones absolutamente independientes: se superponen, se entrecruzan, dando cuenta de la configuraci&oacute;n del espacio urbano.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Marc Aug&eacute;, al citar a De Certeau, alude al punto de vista cenital como una captaci&oacute;n global de la ciudad que implica un conocimiento distinto al que uno tiene cuando uno desciende y acompa&ntilde;a los itinerarios posibles, singulares y plurales de los transe&uacute;ntes. Estas pr&aacute;cticas de espacio se pierden al alejarse y percibir el ordenamiento del conjunto en general.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>2. Recorridos y mapas</b></p>     <p>En los a&ntilde;os 60, La imagen de la Ciudad de Kevin Lynch describe una imagen urbana formada y representada por tipos diferentes de vivencias que permite orientarnos y recorrerla mejor y acceder con seguridad a nuestros destinos. Se intenta as&iacute;, una sistematizaci&oacute;n operativa de las percepciones en el entorno urbano buscando recuperar el sentido de pertenencia de los habitantes urbanos v&iacute;a reconquista del sentido de lugar. El autor estableci&oacute; modelos formales de legibilidad que los habitantes utilizan para interiorizar las ciudades en las que viven: sendas, barrios, nodos, hitos, bordes, cauces y zonas; construyen nuestra memoria urbana estableciendo referentes m&aacute;s permanentes y creando lazos de identidad entre el espacio y los seres que lo habitan. Se trata de una urbe claramente esquematizada y diferenciada. Estos conceptos recuperan la idea de mapa mental como construcci&oacute;n abstracta a partir de experiencias propias y al mismo tiempo, representaci&oacute;n simb&oacute;lica nacida de est&iacute;mulos visuales.</p>     <p>De Certeau, a trav&eacute;s de una especie de "retorno a las pr&aacute;cticas" reivindica los itinerarios como conjunto de discursos operativos frente a los mapas, totalizadores de observaciones. Define a ambos como dos lenguajes simb&oacute;licos y antropol&oacute;gicos del espacio, dos polos de experiencia.</p>     <p>La combinaci&oacute;n de recorridos y mapas es comparable al mapa nacido en el siglo XV, y que, muy lentamente a lo largo de la historia, fue disoci&aacute;ndose de los itinerarios que eran su condici&oacute;n de posibilidad y representaba esquemas de acci&oacute;n preestablecidos.</p>     <p>Los mapas medievales, realizados por artistas, presentaban elevaciones, plantas, figuras humanas, detalles fuera de escala, caminos sinuosos y carreteras en un mismo dise&ntilde;o. Las vistas en alzado de las ciudades m&aacute;s populosas se comenzaban a perfilar en los primeros intentos de cartograf&iacute;a urbana. Hechos cotidianos, batallas o asedios a las ciudades fueron presentados desde una perspectiva muy personal.</p>     <p>A trav&eacute;s de la historia de la cartograf&iacute;a, De Certeau busca recuperar la representaci&oacute;n simb&oacute;lica del mundo medieval en los relatos espont&aacute;neos del uso de la ciudad bajo la forma de pr&aacute;cticas de espacio. Los trazos rectil&iacute;neos de los recorridos, las indicaciones de peregrinajes, tiempos, etapas y las marcas emp&iacute;ricas producidas por la observaci&oacute;n de los navegantes del Medioevo, fueron itinerarios borrados por la geometr&iacute;a abstracta del plano moderno. La visi&oacute;n objetiva de la realidad del discurso cient&iacute;fico se impone al sistema narrativo de la experiencia del viaje. De alg&uacute;n modo el plano sustituye la realidad.</p>     <p>No es posible referir a itinerarios espaciales urbanos sin vincularlos a la figura del fl&acirc;neur de Baudelaire, aquel que se aventura "perdi&eacute;ndose" en la ciudad, motivo central de la met&aacute;fora cartogr&aacute;fica. Al mismo tiempo, es inevitable relacionar este personaje con las estrategias de deriva (t&eacute;cnica de tr&aacute;nsito fugaz por diferentes ambientes, andar sin sentido preestablecido por la ciudad) y desv&iacute;o (reutilizaci&oacute;n imprevista y libre de elementos art&iacute;sticos existentes) de los situacionistas. Para uno de sus referentes, Guy Debord, la casualidad de la deriva permit&iacute;a dise&ntilde;ar mapas. En efecto, sus mapas plegables de Par&iacute;s seleccionan las &aacute;reas por las que vale la pena vagar e indican con flechas rojas las posibles direcciones para visitarlas (<a href="#f1">Figura 1</a>).</p>     <p>&nbsp;</p><a name="f1"><img src="/img/revistas/est/v4n8/4n8a32f1.jpg"></a>    
]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>3. del mapa al paisaje. del paisaje al mapa.</b></p>     <blockquote><i>"Habitar el paisaje" sin necesidad de volver al "jard&iacute;n del Ed&eacute;n", abandonando nuestros refugios.</i> (Bachelard, 1965).</blockquote></p>     <p>Talvez la historia de las ciudades empieza cuando el hombre abandona sus primitivos refugios y construye su propio mundo como espacio alternativo al entorno natural que m&aacute;s tarde nominar&aacute; paisaje. Es interesante destacar c&oacute;mo esta noci&oacute;n estrechamente relacionada con el placer, nace desvinculada del espacio construido/elegido para vivir. Efectivamente, algunas de sus caracter&iacute;sticas hist&oacute;ricas vinculadas con lo lejano, el disfrute y el placer, tensionan el establecimiento de un v&iacute;nculo m&aacute;s estrecho del paisaje con la ciudad donde uno reside y con el formato cartogr&aacute;fico.</p>     <p>La cartograf&iacute;a entendida como la zona donde confluyen y convergen tanto una mirada cient&iacute;fica &#8230;mapacomo una mirada art&iacute;stica &#8230;paisaje-, da lugar a la convivencia de dos formas &#8230;en alg&uacute;n punto"encontradas" de pensamiento y comprensi&oacute;n del territorio.</p>     <p>A partir del siglo XX el paisaje como g&eacute;nero perdi&oacute; el aura que lo rodeaba. De todos modos, refleja una poderosa convergencia de procesos f&iacute;sicos y significado cultural. Por lo tanto, el arte del paisaje es a menudo algo m&aacute;s que el registro visual de un lugar. El artista, agudo observador de los cambios culturales, a trav&eacute;s de signos, recursos, procedimientos, elementos y t&eacute;cnicas visuales, perfila nuevas y m&aacute;s profundas resonancias.</p>     <blockquote><i>Una teor&iacute;a contempor&aacute;nea del paisaje involucra distintos componentes: los recursos naturales de un sitio, las transformaciones sufridas en &eacute;l a partir de procesos sociales y manifestaciones art&iacute;sticas y la mirada de un sujeto hist&oacute;rico que interrelaciona estos elementos desde su tradici&oacute;n cultural </i>(Benassi, 2002)</blockquote></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>4. Mapas para guiar te en la obra de Guillermo Kuitca</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El hombre de hoy se encuentra atravesado por la experiencia del desplazamiento que lo vincula a seres y espacios cambiantes que funcionan como coordenadas de nuevos mapas insertos en un entramado de relaciones. Red sin arriba, abajo o centro organizador que produce una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o o desarraigo muy ligada a buena parte de la producci&oacute;n est&eacute;tica contempor&aacute;nea.</p>     <p>Quien ha representado en una serie de obras esta especie de trama vincular ha sido el artista argentino contempor&aacute;neo Guillermo Kuitca. A finales de la d&eacute;cada de los ochenta, comenz&oacute; a utilizar diversas formas de representaci&oacute;n espacial como mapas y planos. Estos se transforman en medio, soporte y argumento para explorar temas universales tales como la migraci&oacute;n y la desaparici&oacute;n, lo p&uacute;blico y lo privado y la importancia de la relaci&oacute;n lugarmemoria.</p>     <p>La mirada tambi&eacute;n es lugar, es un arreglar el mundo. Hay sitios especiales, "privilegiados" para que la mirada "goce". Arriba. En lo alto. Mirar por encima, abarcando la mayor parte posible, permitiendo un cierto ejercicio de poder. Desde lo alto logramos mirar todo o casi todo. A la par que nos hacemos menos tocables y visibles, podemos controlar, dominar con nuestra mirada (Didi-Huberman, 1997).</p>     <p>Las producciones de plantas de departamentos de Kuitca incorporan, necesariamente, este tipo de mirada. Nuevamente aludimos a la doble percepci&oacute;n de una distancia &#8211; dada por la abstracci&oacute;n del dibujo en planta &#8211; y de una cercan&iacute;a &#8211; la vista de un espacio de la intimidad &#8211;.</p>     <p>En la obra Planta con SIDA (<a href="#f2">Figura 2</a>, <a href="#f3">Figura 3</a>, <a href="#f4">Figura 4</a>) se ve claramente ese juego de doble distancia. Este se encuentra reforzado adem&aacute;s, por el doble punto de vista que presenta dos escenarios posibles en la misma imagen: por un lado, la frialdad y lejan&iacute;a del esquema en planta y, por otro, un acercamiento a la intimidad solitaria de las sillas y cama vac&iacute;as rodeadas por jeringas.</p>     <p>&nbsp;</p><a name="f2"><img src="/img/revistas/est/v4n8/4n8a32f2.jpg"></a>    
<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p><a name="f3"><img src="/img/revistas/est/v4n8/4n8a32f3.jpg"></a>    
<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p><a name="f4"><img src="/img/revistas/est/v4n8/4n8a32f4.jpg"></a>    
]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>Como si el artista estuviera enhebrando cada una de las intimidades dom&eacute;sticas de las de los hogares familiaresa trav&eacute;s de sus vistas en planta, comienza a transitar una necesaria instancia donde se impone un espacio colectivo mayor: el de los mapas y las tramas urbanas.</p>     <p>En esta obra, Kuitca delimita el entramado urbano a trav&eacute;s de huesos humanos pintados en blanco sobre un fondo texturado de tonos terrosos. A pesar del perfil "humanizante" y sensible que podr&iacute;a aportar el uso de los huesos como vectores, la figura total resultante contrasta tan fuertemente sobre un fondo si se quiere, m&aacute;s org&aacute;nico, que profundiza el car&aacute;cter solitario de una urbe de fr&iacute;os contornos.</p>     <p>Sus mapas introducen diversas v&iacute;as de comunicaci&oacute;n que unen, a veces, ciudades desconocidas e inexistentes, subrayando la experiencia del viaje sin rumbo cierto &#8211; tal cual nuestro fl&acirc;neur &#8211; y el desplazamiento an&oacute;nimo en una cartograf&iacute;a nunca precisa que recuerda los esquemas cartogr&aacute;ficos de los artistas situacionistas. Son cartograf&iacute;as de desplazamientos donde ciudades, sus nombres y conexiones se reinventan cada vez. En algunos momentos los nombres de las ciudades son reemplazados por nombres de personas como modo de representar las relaciones vinculares en el lenguaje cartogr&aacute;fico.</p>     <p>En Afghanistan, las ciudades de Kandahar, Kabul y Herat, aparecen interconectadas por gruesas l&iacute;neas rojas. Las monta&ntilde;as y desiertos son trabajados con un fuerte realismo que recuerda las cartograf&iacute;as antiguas que inclu&iacute;an en sus mapas, el paisaje del territorio aludido.</p>     <p>En la obra de la <a href="#f5">Figura 5</a>, las l&iacute;neas y sus intersecciones consolidan la importancia de los nodos generados, nombr&aacute;ndolos como ciudades principales y ubic&aacute;ndolos en las hendiduras del soporte.</p>     <p>&nbsp;</p><a name="f5"><img src="/img/revistas/est/v4n8/4n8a32f5.jpg"></a>    
<p>&nbsp;</p>     <p>Al utilizar los colchones como soporte, parece verificarse, una vez m&aacute;s, una doble distancia: enormes mapas con un mayor alejamiento de la mirada sobre un territorio mucho m&aacute;s vasto; y, en contraposici&oacute;n, una estrecha cercan&iacute;a a la intimidad cotidiana representada por el uso del objeto cama.</p>     <p>Kuitca desliza su mirada desde lo alto a trav&eacute;s de los lugares que presenta. Siempre m&aacute;s arriba. Esa lejan&iacute;a si bien logra una visi&oacute;n privilegiada del conjunto, nos muestra, como en la obra Nadie olvida Nada, objetos y seres peque&ntilde;os que no pueden abordar todo el espacio, sujetos aislados en enormes &aacute;mbitos ajenos e inabarcables que reaparecen luego de un largo per&iacute;odo de ausencia y temor impuesto por la dictadura c&iacute;vico-militar de nuestro pa&iacute;s que culmin&oacute; en el a&ntilde;o 1982.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><b>Algunas conclusiones</b></p>     <p>Seg&uacute;n Gast&oacute;n Bachelard, la memoria se vale de los lugares de nuestra intimidad y de nuestras soledades pasadas. Espacios que no queremos borrar, que son constitutivos de nuestra existencia. <i>La memoria en el tiempo es asunto de lugar</i> (Bachelard, 1965). Agrega que los recuerdos se presentan m&aacute;s s&oacute;lidos cuanto m&aacute;s espaciados son. A lo que me atrever&iacute;a a a&ntilde;adir, cuanto m&aacute;s "<i>espacializados</i>" son.</p>     <p>Tal vez por eso, Guillermo Kuitca en un momento dej&oacute; de representar a ese hombre solo y peque&ntilde;o en la inmensidad, para concentrarse en sus territorios, lugares y recorridos. En los paisajes de sus miedos y soledades que, al recuperarlos, mutan, cambian, no siempre son iguales. Tal vez tambi&eacute;n, cuando el artista invent&oacute; territorios y nombr&oacute; cada uno de sus puntos de encuentro, fue para trazar ciudades-met&aacute;foras que expresan el espacio urbano contempor&aacute;neo.</p>     <p>Walter Benjamin comprend&iacute;a la memoria como una aproximaci&oacute;n a la relaci&oacute;n que tienen las cosas pasadas con <i>su lugar, con su tener lugar</i>. Mapear territorios que ya habitamos significa revisitarlos, volver a habitar sus paisajes con nuestra memoria para actualizarlos y reconstruir nuevos imaginarios que logren superar nuestra solitaria urbanidad cotidiana.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Referencias</b></p>     <!-- ref --><p>Aug&eacute;, Marc (1998) <i>Hacia una antropolog&iacute;a de los mundos contempor&aacute;neos</i>. Barcelona, Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429428&pid=S1647-6158201300020003200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Aug&eacute;, Marc (1998) <i>Los "no lugares". Espacios de Anonimatos. Una antropolog&iacute;a de la sobremodernidad.</i> Pol&iacute;tica y Sociolog&iacute;a. Barcelona, Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429430&pid=S1647-6158201300020003200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Bachelard, Gast&oacute;n (1965) <i>La po&eacute;tica del Espacio. </i>Breviarios. M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429432&pid=S1647-6158201300020003200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Bifurcaciones. <i>Revista de Estudios Urbanos</i>. Chile. The Naked City. Imagen de mapa en Informe sobre la construcci&oacute;n de situaciones y sobre las condiciones de la organizaci&oacute;n y la acci&oacute;n de la tendencia situacionista internacional. Disponible en <a href="http://www.bifurcaciones.cl/2005/12/informe-sobre-la-construccionde-situaciones/" target="_blank">http://www.bifurcaciones.cl/2005/12/informe-sobre-la-construccionde-situaciones/</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429434&pid=S1647-6158201300020003200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Debord, Guy (1957) <i>Informe sobre la construcci&oacute;n de situaciones y sobre las condiciones de la organizaci&oacute;n y la acci&oacute;n de la tendencia situacionista Internacional</i>. Documento fundacional de la Internacional Situacionista disponible en <a href="http://www.bifurcaciones.cl/2005/12/informe-sobre-la-construccion-de-situaciones/" target="_blank">http://www.bifurcaciones.cl/2005/12/informe-sobre-la-construccion-de-situaciones/</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429435&pid=S1647-6158201300020003200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>De Certau, Michel (2000) <i>La invenci&oacute;n de lo cotidiano I. Artes de Hacer</i>. M&eacute;xico, Universidad Iberoamericana.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429436&pid=S1647-6158201300020003200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Didi-Huberman (1997) <i>Lo que Vemos Lo que nos Mira.</i> Editorial Manantial.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429438&pid=S1647-6158201300020003200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Kuitca, Guillermo (1987) <i>Planta con SIDA.</i> Acr&iacute;lico sobre tela, 157 x 214..Galer&iacute;a del Retiro.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429440&pid=S1647-6158201300020003200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Kuitca Guillermo (1995) <i>Sin T&iacute;tulo (Torino)</i>. T&eacute;cnica Mixta sobre tela. 188 x 208.3. Colecci&oacute;n Privada.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429442&pid=S1647-6158201300020003200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Kuitca, Guillermo (1990) <i>Afghanistan.</i> T&eacute;cnica Mixta sobre colch&oacute;n. Daros-Latinamerica Collection, Z&uuml;rich Imagen disponible en <a href="http://collection.daros-latinamerica.net/eMP/eMuseumPlus?service=ExternalInterface&lang=es&module=collection&viewType=detailView&objectId=5948" target="_blank">http://collection.daros-latinamerica.net/eMP/eMuseumPlus?service=ExternalInterface&lang=es&module=collection&viewType=detailView&objectId=5948</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429444&pid=S1647-6158201300020003200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Kuitca, Guillermo (1992) <i>Sin T&iacute;tulo.</i> Oleo sobre colch&oacute;n. 203.2x203.2. Colecci&oacute;n Privada. Fotograf&iacute;a de obra de Carlos Germ&aacute;n Rojas disponible en <a href="http://www.interciencia.org/v28_11/portada.html" target="_blank">http://www.interciencia.org/v28_11/portada.html</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1429445&pid=S1647-6158201300020003200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     <p>Artigo completo recebido a 4 de setembro e aprovado a 24 de setembro de 2013</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a href="#topc0">Endere&ccedil;o para correspond&ecirc;ncia</a></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="c0"></a>Correio eletr&oacute;nico: <a href="mailto:amaddonni@hotmail.com">amaddonni@hotmail.com</a> (Alejandra Madonni)</p>      ]]></body><back>
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